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Discurso del presidente del Congreso, Armando Benedetti, Diálogo “Una Visión de la Responsabilidad Social desde el Congreso”

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL CONGRESO, ARMANDO BENEDETTI, DIALOGO "UNA VISION DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE EL CONGRESO"

BOGOTA - COLOMBIA

MAYO 4 DE 2011

 

Mucho se ha escrito sobre la Responsabilidad Social Empresarial, se ha cuestionado su utilidad, su beneficio, sus verdaderas intenciones y sus consecuencias. A pesar de lo anterior, la RSE ha seguido ganando espacio en el sector empresarial, consolidándose como una nueva fuerza y un requisito sine qua non para la operatividad de cualquier compañía.

Así mismo, han surgido documentos como el ISO 26000, que pretende encontrar el punto medio entre la falta de normatividad y la arbitrariedad frente a la utilización del concepto. También han nacido agencias de ranqueo o monitoreo internacional que califican las empresas de acuerdo con sus políticas sociales; interfiriendo de manera directa en los mercados accionarios, en donde índices de sostenibilidad, como el Dow Jones (2008), han incluido un sistema de medición en compartimiento socialmente responsable en el manejo de sus acciones.

La principal responsabilidad de toda compañía es ser exitosa y para poder seguir operando debe tener ganancias. Sin embargo, "la globalización ha creado un nuevo desafío político, ya no entre Estados y multinacionales o entre el norte y el sur global, sino entre las personas y las corporaciones." Hoy en día el ciudadano corporativo es quien elige, sanciona y determina qué productos compra o qué corporación castiga por tener prácticas que atentan contra la sostenibilidad de la comunidad.

En muchas ocasiones, proyectos comunitarios de uno o dos días, que buscan la concientización ambiental o que promueven la necesidad del ahorro de energía, se enmarcan como prácticas de Responsabilidad Social Empresarial. Sin embargo, las actividades que no cuentan con creación de capital social, entrenamiento, empoderamiento, empleo y la creación de bienestar, es poco probable que resulten en una situación gana-gana, y en consecuencia que sean sostenibles en el tiempo. Por esto, si bien es cierto, que la RSE corresponde al área de la voluntariedad de las empresas, sí es necesario que se genere consenso sobre lo que no es una práctica socialmente responsable. Lo anterior con el ánimo de informar a la sociedad y no dejar que prácticas tangenciales induzcan al error de los consumidores.

Igualmente, es necesario que el sector público cumpla a cabalidad con su mandato constitucional. Nuestro deber es ser socialmente responsables. Tenemos que lograr que nuestros actos, decisiones y omisiones correspondan a los intereses y necesidades de la sociedad, especialmente de aquellos que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad.

Los desafíos sociales contemporáneos son infinitos. Hoy Colombia enfrenta un reto más, al de los altos índices de desempleo, indigencia, pobreza extrema y violencia, se suma la catástrofe de la ola invernal. Es un momento importante para que la capacidad de innovación y las alianzas público-privadas logren la integración y el desarrollo de quienes se encuentran en lo que hemos denominad: trampas de pobreza.

Para lograr un país viable, es necesario un sistema más justo, más incluyente. Para esto, necesitamos del diseño de proyectos de alto impacto, autosostenibles y generadores de riqueza.

Los quiero invitar a todos a este primer diálogo frente al concepto de la Responsabilidad Social Empresarial y el rol del Legislativo. Agradezco a la OEA por su apoyo logístico, su iniciativa y su propuesta novedosa. Agradezco el interés de la Embajada de Canadá por apoyar iniciativas que incentiven el diálogo, el debate y la concertación de esfuerzos. Asimismo, aplaudo a nuestro sector empresarial, que hoy se encuentra acá ayudando a construir país en un diálogo abierto que busca la consecución del interés general y el desarrollo social de nuestra nación.