DISCURSO DEL SENADOR, ARMANDO BENEDETTI, DURANTE LA CONFERENCIA "APRENDIENDO DE LA COOPERACIÓN SUR-SUR Y TRIANGULAR: COMPARTIENDO EL CONOCIMIENTO PARA EL DESARROLLO."
BOGOTÁ - COLOMBIA
SEPTIEMBRE 26 DE 2011
Primero que todo, quiero agradecer a los participantes de todas partes del mundo por visitar Colombia, e invitarlos a seguir viniendo con frecuencia, a discutir temas de cooperación al desarrollo, pero también ayudar a los colombianos a superar nuestros retos y explotar nuestras potencialidades. Y por supuesto también queremos que venga a hacer turismo. Colombia es y será siempre su casa.
Por otra parte, es necesario felicitar a Acción Social por organizar este evento y a todos los socios que han apoyado esta reunión (Banco Mundial, Banco Asiático de Desarrollo, La Alianza para el Desarrollo de Capacidades y el Grupo de Tarea de Cooperación Sur-Sur).
Creo que es indispensable resaltar el interés de que los parlamentos se involucren cada vez más en el impulso y seguimiento de las iniciativas de cooperación al desarrollo que impulsan sus países, para mejorar la eficacia y promover la transparencia. En ese sentido, quiero destacar el trabajo de organizaciones como AWEPA e IPU, a las cuales los congresistas colombianos nos queremos acercar más.
Es preciso indicar que desde el Congreso de la República seguiremos impulsando la profundización de la relaciones de CSS de Colombia con el mundo, siempre innovando, promoviendo la eficacia, la transparencia y el aprendizaje conjunto, al tiempo que se consolida la confianza y las relaciones de largo plazo entre nuestros países .
Los Foros de Alto nivel han sido el escenario para definir las estrategias de cooperación y ayuda en beneficio del desarrollo por parte de todos los actores: Países desarrollados y en desarrollo, la sociedad civil, la academia y algunos representantes del sector privado.
Las reuniones realizadas en el 2002 y 2005 en Roma y París respectivamente, generaron muchas expectativas en torno a la cooperación y el rol de ésta en materia de reducción de la pobreza, la desigualdad y el alcance de los objetivos del Milenio.
Sin embargo, dichos foros fueron precedidos por varias crisis, la económica en el 2008, la climática, la alimentaria y la energética, entre otras, que han empezado a posicionarse dentro de las agendas de política pública internacional. Sobre todas estas, todos tenemos hoy un compromiso que debe de ser real frente a la lucha contra la pobreza y la desigualdad.
La cooperación para el desarrollo es un elemento útil y necesario para que muchos países logren alcanzar objetivos que son globales. Pero la cooperación no puede darse sin parámetros y mucho menos sin control. Es necesario una puesta en marcha de programas que midan la gestión y resultado de la ayuda.
Así mismo, es necesario que los Congresos hagamos control político sobre los recursos que están entrando a nuestros países, o como hoy en Colombia, saliendo para ayudar a otros a alcanzar metas conjuntas.
Es importante que la cooperación internacional NO llegue condicionada, "cerca de un tercio de la ayuda de los países del G7 está condicionada a la compra de bienes y servicios de los países donantes." De esta misma manera, es prioritario que sepamos en donde se esta invirtiendo dicha ayuda y si realmente está cumpliendo con las necesidades de los países receptores. Es necesario priorizar nuestros problemas, y que dichos recursos entren para suplir las necesidades reales de nuestra gente más pobre y más necesitada.
Esto significa que hay una necesidad imperante de medir la eficacia de la ayuda y ser consecuentes con la manera y forma en la que se miden los resultados de ésta. Hoy nos encontramos ante la dicotomía de quienes aportan y quienes reciben y cómo cada uno percibe el cambio y el resultado de las inversiones hechas a través de los recursos de cooperación. Necesitamos ponernos de acuerdo y trabajar de manera conjunta, teniendo parámetros de medición con los que todos estemos de acuerdo.
Busan es el escenario perfecto para tener en cuenta estos desafíos; así mismo para unificar los criterios de la efectividad de la cooperación. Tenemos que enfocarnos en:
Ahora bien, en materia de innovación y un planteamiento conjunto con miras al IV Foro de alto Nivel, hoy el Congreso de Colombia, viene con una posición importante, la cual necesitamos comunicar y trabajar con nuestros colegas de la región.
Hemos implementado al interior del Senado un proyecto en el cual se hace una revisión de los Proyectos de Ley en tránsito, buscando que éstos al ser sancionados como Ley de la República, reflejen las necesidades y realidades de nuestra población sin voz ni tiempo; voz y tiempo para que los tomadores de decisiones entiendan sus verdaderos problemas.
La idea nació a partir de lo que la Comisión de Empoderamiento Legal, presidida por Madeleine Albright y Hernando De Soto, estableció al anunciar que la pobreza no sólo se genera por la falta de oportunidades económicas, sino también porque existen leyes que terminan acentuando lo que conocemos como trampas de pobreza.
Es acá donde el Legislativo, se convierte en un actor clave en materia de desarrollo. Pues la Ley en sentido formal, es el elemento clave para que las políticas públicas funcionen.
La Ley es la herramienta para reflejar las verdades necesidades, prioridades y realidades de la población.
Es por esto que hoy los órganos legislativos del poder público debemos empezar a ser vistos como receptores innatos de los recursos de cooperación internacional.
Somos nosotros los que debemos poner en marcha proyectos que logren que las leyes que construimos día a día se conviertan en motores para la inclusión social.
A principios del mes de noviembre, tendremos la oportunidad de recibir a varios presidentes de Congresos de América Latina y el Caribe, en esta oportunidad trabajaremos para tener un position paper definido, en donde se muestren las buenas prácticas que tenemos en materia de desarrollo e inclusión social. Iremos como un bloque, unificados, y esperando poder empezar a ser receptores de recursos para seguir adelantando y fortaleciendo nuestros proyectos que propenden por la inclusión y el desarrollo de nuestros pueblos.
A Busan iremos a mostrar nuestros proyectos innovadores, como lo es el de la "La Ley como Herramienta del Desarrollo." El cual en menos de un año de vida, logró ser considerado como una de las mejores prácticas legislativas de la región. Podremos mostrar los resultados que ha dado dicha oficina, donde después de procesos de investigación y análisis se han propuesto modulaciones a los articulados presentados por mis colegas, teniendo como producto final leyes que sirven como herramientas para salir de la pobreza y la marginalización.
Tal es el caso de:
La Ley de Víctimas, donde por medio de un solo artículo se logró que las mujeres fueran titulares de los bienes a restituir por parte del Estado, o que se aceptara la oralidad en las demandas, o que se garantizaran medios idóneos y eficaces para comunicar y notificar a las víctimas de las decisiones judiciales.
La Ley de Primer Empleo, donde logramos incorporar la diferencia entre informalidad con capacidades de acumulación, y aquella informalidad ejercida por mucho por subsistencia.
El Plan Nacional de Desarrollo, en donde logramos incorporar las necesidades de los mineros informales y los recicladores, exigiéndole al gobierno que los tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones que los puedan afectar.
Hoy tenemos una herramienta para desarrollar lo que denomino: "Legislación Afirmativa." Y Los congresos por ende debemos ser receptores de los recursos de cooperación y veedores de la cooperación. Somos responsables de lo que se haga con los recursos de la cooperación internacional y somos responsables de construir leyes más justas que generen un verdadero empoderamiento legal.