Por: Armando Benedetti
Senador de la Republica
Las discusiones acerca de quien toma las decisiones que rigen las sociedades son tan antiguas como su misma existencia. Este es el debate de quién es el verdadero legislador. Y así durante la historia ha tenido distintas respuestas: Los antepasados, los tótems, los dioses, los representantes de la divinidad, e inclusive las hojas de laurel, como hacía algunas tribus griegas a través de su masticación por los sacerdotes, como pronóstico de una inspiración proveniente de Apolo.
Las sociedades contemporáneas y democráticas, no apelan para la toma de sus decisiones fundamentales ni a los antepasados, ni a los dioses ni a las hojas de laurel, sino al conglomerado social, es decir, al pueblo.
Quienes apoyamos la propuesta de referendo tenemos la percepción que las mayorías ciudadanas requieren la permisión de un tercer mandato y eso es lo en últimas buscamos: que el constituyente primario se pronuncie si quiere o no la modificación de la Carta Política.
Argumentos sobran: La eficiencia de los ordenamientos se nota en su planeación, en la continuidad y coherencia de las visiones políticas, en sistemas presidenciales y parlamentarios las grandes figuras han permanecido en el poder: Blair, De Gaulle, Mitterand, Felipe Gonzáles, Bush padre, todos por lo menos, 10 años.
Candidatos presidenciales puede haber muchos en Colombia pero ninguno da la talla. Sólo hay un grupo de personas que tratan de imitar al Presidente Uribe haciendo creer que seguirán sus políticas de gobierno. No creo en ellos porque son copias y para tener una mala copia prefiero el original.
Estoy seguro que la decisión de los colombianos es reelegir a Uribe. Pero, si decidieran que no, tendríamos que buscar realmente un candidato que cumpla con las expectativas de los ciudadanos. Una tarea bien difícil en un país donde escasean los lideres con ideas novedosas y con apoyo de los colombianos.