No hay derecho que el señor Frank Pearl a esta hora no haya contestado los cuestionamientos que ha hecho un Senador. Sólo ha respondido cobardemente con la calumnia. Esa no es la conducta honesta, ni la ética de un funcionario público probo.
Rechazo vehementemente las declaraciones del Señor Pearl en torno a que lo que motivo el debate sea la negativa a un supuesto cargo para un familiar. De igual manera, no son satisfactorias las respuestas de su nefasto desempeño en la consejería para la reintegración.
Invito a los medios de comunicación y a la opinión publica no caer en la trampa del señor Pearl, quien desviando el debate trivializa sus omisiones que ponen en peligro el proceso de la desmovilización.
ARMANDO BENEDETTI - 124
Junio 25 de 2009