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Benedetti dice que Estado quiere sancionar a menores delincuentes

El Senador Armando Benedetti pedirá hoy ante la plenaria del Senado archivar el proyecto de Acto Legislativo 22 de 2007 que pretende penalizar el consumo y porte de dosis mínima de drogas alucinógenas en lugares públicos al advertir que, si se aprueba la medida, se estaría convirtiendo en delincuentes a menores de edad que son los principales consumidores de estas sustancias, de acuerdo con las últimos estudios realizados por entidades gubernamentales.

Benedetti reveló que de acuerdo con los últimos estudios del Ministerio de Protección Social y la Alcaldía Mayor de Bogotá los jóvenes inician el consumo de drogas alucinógenas a una edad promedio de 12,5 años y que el 80% de los que están enfermos y recluidos en clínicas de rehabilitación tienen un promedio de 16 años.

"Si analizamos las estadísticas vemos que el Gobierno quiere volver sujeto procesal a un niño o niña de no más de 13 años que consume drogas por juego o cualquier otra circunstancia. Eso quiere decir que la sociedad quiere aplicarle una sanción moral a las nuevas generaciones, cuando es el Estado el que ha fallado en los programas de prevención, en el diseño de sus políticas públicas y en la destinación de recursos para combatir la enfermedad".

Para el Senador, el drogadicto es un enfermo y debe ser tratado como tal. No se puede caer en la tentación mundial de convertir el consumo de drogas en una nueva forma de discriminación. "Primero fueron los negros, luego los homosexuales y ahora los drogadictos. La sociedad no puede descargar y expiar sus culpas en un grupo de enfermos".

"Hoy más que represión que no lleva a ningún resultado en reducción de consumo, como quedó demostrado en Estados Unidos y Europa, lo que se requiere es prevenir y pensar en la inclusión en el Plan Obligatorio de Salud de un programa de atención integral al enfermo drogadicto que incluya la rehabilitación".

Benedetti les pidió a los congresistas que están a favor del proyecto y al Gobierno "mano dura contra el narcotráfico y contra los expendedores de drogas y corazón grande con los enfermos"

Aseguró que negar el proyecto no significa promover el consumo de drogas sino, por el contrario, entender al drogadicto como una víctima o un enfermo que requiere la ayuda del Estado, pero no a través de la represión penal, como lo contempla el proyecto del Ministro Holguín, sino a través de herramientas institucionales de prevención y rehabilitación.

"Autorizar al legislador a establecer pena no privativa de la libertad al hecho de portar y consumir drogas para uso personal en lugares públicos no es conveniente porque se desconoce un derecho fundamental a la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad y porque la medida puede resultar no idónea para los fines pretendidos", explicó.


OFICINA DE PRENSA - 29
Mayo 15 de 2007