Por segunda vez en el Congreso, el Senador Armando Benedetti consiguió hundir el proyecto de penalizaba el consumo de dosis mínima en lugares públicos.
El Senador Benedetti aseguró que el gran perdedor es el Ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín, quien no consiguió, a pesar del compromiso hecho ayer con el Presidente Alvaro Uribe, la mayoría de los votos de la bancada para aprobar el proyecto en la Comisión Primera.
"El Ministro Holguín no está haciendo bien su trabajo. No asiste a todas las sesiones donde se discuten proyectos del gobierno, no tiene interlocución en la bancada uribista y sólo le presta atención a la bancada conservadora", aseguró.
Benedetti explicó que la medida fue archivada porque pretendía castigar enfermos y convertir en delincuentes a menores de edad que son los principales consumidores de sustancias psicotrópicas.
Reveló que de acuerdo con los últimos estudios del Ministerio de Protección Social y la Alcaldía Mayor de Bogotá los jóvenes inician el consumo de drogas alucinógenas a una edad promedio de 12,5 años y que el 80% de los que están enfermos y recluidos en clínicas de rehabilitación tienen un promedio de 16 años.
"Si analizamos las estadísticas vemos que el Gobierno quería volver sujeto procesal a un niño o niña de no más de 13 años que consume drogas por juego o cualquier otra circunstancia. Eso quiere decir aplicarle una sanción moral a las nuevas generaciones, cuando es el Estado el que ha fallado en los programas de prevención, en el diseño de sus políticas públicas y en la destinación de recursos para combatir la enfermedad".
Asimismo, se mostró contrariado con el concepto desfavorable dado por la Ministra de Educación, Cecilia María Vélez, a su proyecto de ley que pretende crear la cátedra obligatoria en colegios públicos y universidades contra la drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo.
La ministra, en carta enviada a la Comisión Sexta, donde cursa la iniciativa, asegura que no le parece conveniente la cátedra porque no existen los recursos para financiarla, para hacer su montaje y propone, en cambio, acogerse a los programas y proyectos previstos por el gobierno.
Para Benedetti es absurdo que el gobierno piense en sancionar y no en prevenir cuando se aprobó el proyecto de transferencias que garantiza unos recursos importantes para la educación en todo el país y cuando es evidente que los programas de prevención del gobierno no están funcionando.
OFICINA DE PRENSA - 54
Octubre 31 de 2007