En comunicación enviada a la Ministra de Educación y al Ministro de Protección Social, el Senador Armando Benedetti rechazó la negativa del gobierno de dar vía libre al proyecto de ley que pretende crear la cátedra contra la drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo en los colegios y universidades pùblicos y privados del país
Benedetti no entiende como la Ministra Velez cuando fue Secretaría de Educación del Distrito apoyó la creación de esta misma cátedra para Bogotá y hoy le da concepto desfavorable porque asegura no hay maestros ni recursos para financiarla. "Recursos existen y están previstos en la Ley de Transferencias, lo que parece que no existe es la voluntad política para sacarla adelante. Su posición es egoísta y poco generosa con los enfermos drogadictos".
"La drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo son un problema de salud pública que está afectando principalmente a los adolescentes del país. La Encuesta Nacional de Consumo de SPA del Ministerio de la Protección Social de 2004, muestra que las edades promedio de inicio de consumo siguen disminuyendo, estando entre los 12.2 y 12.7 (edad tope de inicio de sustancias lícitas - como el tabaco y el alcohol- y edad mínima de inicio de sustancias de uso indebido para sustancias lícitas), entre 12.7 y 13.7 para sustancias de uso indebido- como tranquilizantes, estimulantes y solventes-, y 13.5 (edad tope del inicio promedio del uso de sustancias indebidas y edad mínima del paso al uso de sustancias ilícitas). y 14.3 años para sustancias ilícitas".
Esto significa, dice Benedetti, que el grupo de consumidores está en edades que oscilan entre los 12 y los 16 años, edad en la cual el Estado debería hacer fuertes programas de prevención tal como lo ha hecho el gobierno de Honduras donde se creó una agencia del gobierno con la función especial de dirigir las políticas de prevención del alcoholismo, la drogadicción y la farmacodependencia.
"La lucha contra las drogas implica una acción del Estado que se dirige en dos frentes: la aplicación del poder coercitivo para eliminar la producción y tráfico de alucinógenos, así como el apoyo asistencial a quienes se encuentran bajo el mundo de las drogas, y campañas de prevención para evitar que nuevas personas caigan en esta condición", asegura en sus misivas.
Dice que enfrentar el fenómeno del tabaquismo, el alcoholismo y la drogadicción no es entonces una dádiva o un querer discrecional de los funcionarios estatales.
"No entiendo como la Ministra de Educación y el Ministro de Protección se niegan a darle vida a nuestro proyecto, cuando el mismo Presidente Alvaro Uribe ha demostrado que está interesado en el tema de la prevención. En el proyecto del cual fui ponente y que pretendía penalizar el consumo de dosis mínima en espacios públicos, hundido la semana anterior en la Comisión Primera del Senado, se incluyó no sólo la sanción no privativa de la libertad para los consumidores de dosis mínima sino una propuesta para que el Estado dedicará especial atención al adicto y a la familia y para campañas de prevención contra el consumo de drogas o sustancias estupefacientes y en favor de la recuperación de los adictos".
Para Benedetti parece que una cosa es lo que piensa el Presidente Alvaro Uribe y otra la que hacen sus ministros. A este se suma el desconocimiento de otras entidades como Planeación que asegura no tener información sobre los montos que se invierten en este país para los programas de prevención contra el consumo de drogas psicoactivas.
"La acción estatal contra las drogas está diseminada, intervienen distintos órganos públicos como parte más de un cúmulo de responsabilidades asociadas a estas entidades. Lo que implica en términos reales poca sinergia, con la consecuente ineficiencia en la inversión de preciosos recursos públicos en la lucha contra el consumo de drogas psicoactivas".
Benedetti concluye sus misivas solicitando a ambos ministros darle la posibilidad de una prevención y educación a los niños y niñas del país sobre los efectos nocivos del consumo de las drogas, el alcohol y el cigarrillo.
OFICINA DE PRENSA - 56
Noviembre 13 de 2007