El Presidente del Congreso, Armando Benedetti, le propuso hoy al Consejo de Estado la elaboración de proyectos de ley que codifiquen leyes existentes sobre educación, transporte, comunicaciones, el sector agropecuario, medio ambiente y del adulto mayor.
La iniciativa fue hecha en el marco de las Jornadas internacionales de la Función Consultiva que se llevan a cabo en la ciudad, con la participación de representantes de más de 40 países.
"La propuesta parte del hecho que una de las atribuciones constitucionales esenciales de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado es la preparación de proyectos de ley. Por lo tanto, podríamos encomendarle, con el beneplácito del Gobierno, la elaboración de proyectos de ley que codifiquen las áreas legislativas de mayor impacto social que se encuentran aún dispersas", explicó.
La idea es que los proyectos de códigos presentados por el gobierno sean proyectados en la Sala de Consulta y Servicio Civil, y finalmente discutidos por el Congreso de la República. "Esto sería una excelente muestra del deber constitucional de colaboración armónica de las Ramas del Poder Público y un impulso más a nuestro ordenamiento democrático, aún en construcción".
Para el legislativo es necesario conocer que normas nos rigen, que mandatos jurídicos limitan nuestra libertad en aras del interés general así como dar una respuesta mancomunada desde el Estado a la situación normativa caótica que en cierta forma atraviesa nuestra Nación.
Unificando en Códigos, las leyes existentes por temas, los ciudadanos podrán conocer, sin mayores dificultades, el catálogo normativo que regula la convivencia social. "No puede ser que desde 1992, en nuestro país se hayan expedido más de 1500 normas con fuerza de ley y aprobado 29 reformas a la Constitución sin que toda la comunidad las conozca en su totalidad", concluyó.
OFICINA DE PRENSA - 205
Septiembre 6 de 2010
ENCUENTRO INTERNACIONAL DE LA FUNCION PUBLICA
CENTRO DE FORMACION DE COOPERACION ESPAÑOLA
Cartagena, septiembre 5 al 7
CODIFICACIÓN DE LAS NORMAS EN LOS DISTINTOS RAMOS DE LA LEGISLACIÓN
Por: Armando Benedetti; Presidente del Congreso
Sea lo primero agradecer al Consejo de Estado de la República de Colombia, la gentil invitación a participar en éstas importantes jornadas internacionales de la función consultiva.
En mi calidad de presidente de la rama legislativa quiero dar la bienvenida a las delegaciones extranjeras participantes en el evento. Estoy seguro que de aquí saldrán nuevos senderos para la función consultiva, así como puentes vinculantes entre las distintas ramas del poder público.
Este evento es una muestra más de la univocidad de gran parte del mundo contemporáneo: la democracia como una forma de agrupación humana que se relegitíma y desarrolla incesantemente.
Nunca compartí ese entusiasmo de Fukuyama y sus seguidores, de que habíamos alcanzado con la democracia liberal capitalista el paradigma de todos los paradigmas. El acontecer de la historia más reciente demuestra que han surgido nuevos conflictos, turbaciones y tensiones en las sociedades contemporáneas, para los que a veces, al revés, la democracia liberal parecería no estar suficientemente preparada.
Me gusta más una historia así, sin bordes ni finales fáciles. El método más primitivo para librarse del dolor es el de alucinar su desaparición. Es de la naturaleza humana sobrevivir en un estado de abrumadoras tensiones, a veces con un mínimo de protección y esperanza. La historia no ha terminado. No terminará mientras todavía podamos soñar.
La democracia tiene que reinventarse cada vez. Y casi que a diario tiene que superar los retos que en términos de deslegitimación la asedian. El encogimiento del mundo, los nuevos escenarios de soberanía y territorialidad, las fragmentaciones y debilidades que amenazan a los estados nacionales; los flujos de personas, bienes y comunicaciones por entre fronteras porosas y vulnerables; la naturaleza cambiante de las guerras y conflictos, las desigualdades de siempre agigantadas por nuevas formas de exclusión promovidas por las tecnologías de punta, son apenas algunas de las inquietantes novedades que las democracias tienen que afrontar.
La realización de los valores democráticos exige de las autoridades públicas dos deberes irrenunciables: 1) El público tiene derecho a saber quien los gobierna, dónde están los centros de poder, quiénes toman las decisiones fundamentales y 2) Se requiere conocer que normas nos rigen, que mandatos jurídicos limitan nuestra libertad en aras del interés general.
Frente al primer tópico, propuse en mi discurso de posesión como Presidente del Congreso, una acción sincera del Parlamento en ser transparente ante la dinámica inevitable que desplazó y recambio los centros del poder real hacia los circuitos tecnocratizados, los flujos del poder corporativo, las instancias internacionales que mediante los procesos desregulatorios han asumido competencia para tomar decisiones internas.
Con respecto al segundo, he considerado como exigencia de la democracia que los ciudadanos deban conocer, sin mayores dificultades, el catálogo normativo que regula la convivencia social. No puede ser que desde 1992, en nuestro país se hayan expedido más de 1500 normas con fuerza de ley y aprobado 29 reformas a la Constitución.
El Presidente estadounidense John F. Kennedy decía que "la democracia es una forma superior de gobierno, porque se basa en el respeto del hombre como ser racional...". Al ciudadano contemporáneo no se le toma en serio, no se le respeta su racionalidad, cuando se le imputa la terrible carga de encontrar, en un océano normativo disperso, los límites a los que llegan sus derechos y las acciones que se le imponen como deberes.
Basado en el Derecho Comparado, en la forma como se desarrolla la función consultiva en otras latitudes, planteo en este foro la necesidad de dar una respuesta mancomunada desde el Estado a la situación normativa caótica que en cierta forma atraviesa nuestra Nación.
La propuesta parte del hecho que una de las atribuciones constitucionales esenciales de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado es la preparación de proyectos de ley. Por lo tanto, podríamos encomendarle, con el beneplácito del Gobierno, la elaboración de proyectos de ley que codifiquen las áreas legislativas de mayor impacto social que se encuentran aún dispersas. Hablo de los temas educativos, de transporte, de comunicaciones, agropecuario, de medio ambiente y del adulto mayor, principalmente.
Que los proyectos de códigos presentados por el gobierno sean proyectados en la Sala de Consulta y Servicio Civil, y finalmente discutidos por el Congreso de la República, sería una excelente muestra del deber constitucional de colaboración armónica de las Ramas del Poder Público y un impulso más a nuestro ordenamiento democrático, aún en construcción.
Espero que estas solicitudes sean analizadas y valoradas por los órganos públicos llamados a participar, e igualmente, que la sociedad civil se integre a la discusión acá planteada.
Nuevamente, agradecimientos a la invitación realizada y sean todos bienvenidos al maravilloso mundo del Caribe. Que éste derroche de luz que caracteriza a Cartagena, os ilumine. Muchas gracias.